Si bien somos seres infinitos, estamos en este mundo en búsqueda de nuevas experiencias que podemos palpar a través de nuestros sentidos, la meta que nos trajo a esta vida no podemos recordarla, pero seguramente debemos experimentar aquello que nos llama la atención, porque algo en nuestros adentros dice “tal vez ESO es lo que estoy buscando”
Por otro lado, un hecho sabido y básico que lleva a la felicidad, una felicidad plena y duradera, una felicidad verdadera, es saber administrar nuestra energía.
La energía que fluye dentro de nuestro cuerpo en oleadas puede ser controlada por nosotros. A saber, hay básicamente dos tipos de energía, una energía llamada positiva, que nos hace vibrar nuestra propia plenitud y otra negativa, que vibra en nosotros causándonos malestar y enfermedad.
Una forma de energía positiva que se expande y se contagia es la risa.
Con estas dos ideas en mente los invito a una experiencia placentera, llena de sensaciones, que se está cruzando por sus caminos por una razón.
Hoy es el momento de la contemplación, pero mañana el de la ¡acción!
Miranda Dasso