La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de «sobrecogimiento», «extrañeza» o «rareza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado(1)
Alguna vez te habrá pasado de ver una imagen y creer que es tu mente pegando un salto, como un disco rayado que te muestra esa imagen 2 veces, como si ya la hubieras visto antes. Pero siempre se instala al menos por unos instantes la duda ¿es realmente la primera vez que vivo esto?
Usualmente asociamos la idea de déjà vu únicamente a imágenes, sin embargo sucede muy a menudo con los conocimientos. Sentir que a pesar de estar incluyendo un conocimiento nuevo, eso que se está aprendiendo, ya había sido analizado anteriormente y hasta está arraigado a nuestra vida: un camino en una ciudad desconocida, un ritual de una civilización originaria, las palabras de un viejo libro. O bien, nos encontramos con hechos reveladores, pero, pensándolo mejor, dándole unos minutos, descubrimos a esas mismas verdades impregnadas en nuestro ser, como pasa con el Karma. Mucha gente parece actuar con ese concepto incorporado, reparando daños que obviamente no han hecho o al aprovecharse de situaciones sabiendo que ese mal que han hecho les va a volver multiplicado, aunque nunca hayan leído nada de filosofía Hindú.
Este fenómeno se describe en una cita de Dickens: “Todos tenemos alguna experiencia de la sensación, que nos viene ocasionalmente, de que lo que estamos diciendo o haciendo ya lo hemos dicho y hecho antes, en una época remota; de haber estado rodeados, hace tiempo, por las mismas caras, objetos y circunstancias; de que sabemos perfectamente lo que diremos a continuación, ¡como si de pronto lo recordásemos!” (2)
Pero al fin de cuenta ¿qué son estos fenómenos? No hay una explicación exacta para ellos, para muchos son pequeños cortocircuitos eléctricos, equivocaciones de nuestro sistema. Para otros es un momento de apertura donde recordamos una vida anterior.
¿Qué debemos hacer? Según el plano más terrenal desde nuestra salud, no debemos hacer nada, si las imágenes no son recurrentes y no causan más que esa “extraña sensación”, pueden pasarse por alto. Pero desde el punto de vista de nuestro Ser, quienes somos realmente y no este cuerpo donde elegimos nacer esta vez. Nosotros que estamos aquí con una misión, pero que pudimos acceder a la experiencia con la condición de perder la “memoria”, mejor prestarle atención. Esos extraños momentos podrían ser recuerdos que nos indiquen porque estamos aquí.
¿Ahora te acuerdas?
Miranda Dasso (1 y 2 fragmentos tomados de Wikipedia)